De la vida de San José no sabemos tanto como de la vida de la Virgen María. A veces pasa un poco más desapercibido en la escena del pesebre. El único de la familia con pecado original, el pobre. Tuvo que fiarse de la palabra de un ángel que en sueños le decía que no tuviera miedo en recibir a María, ni siquiera recibió una aparición como la de la anunciación. Y luego emigra a Egipto y luego vuelve… No me digáis que no tuvo trajín. Por eso me he alegrado tanto al escuchar El Papa Francisco declara el año 2021 el año de San José. 

El Papa Francisco ha querido destacar la figura de San José en el 150 aniversario de su declaración como patrono de la Iglesia Universal. 

‘Patris corde’ (‘Con corazón de Padre’) es la carta apostólica que ha escrito el Papa Francisco. Os la dejamos aquí para que podáis leerla tranquilamente. El Papa ha declarado que encuentra en la figura de San José un reflejo de tantas personas anónimas que están teniendo un papel fundamental para hacer frente a la pandemia del coronavirus.

Además, se ha hecho público un decreto de la Penitenciaría Apostólica que, de acuerdo con la voluntad del Papa Francisco, permite conceder  la Indulgencia Plenaria en las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración según las intenciones del Papa.

Como esposa y madre me siento feliz del reconocimiento de la figura de un Santo que fue padre y marido. Y de la invitación, cómo católicos, a compartir este acontecimiento “con un alma despojada de todo pecado”.