Un año más toca volver al cole. Y un año más he llegado too late, con la ropa sin marcar, con una talla de más en la camiseta del uniforme, sin haber comprado toallitas para ambos… locura total ayer por la noche y al final les ha tocado ir con el cojín de la asamblea comprado en los chinos…

Y es que resulta que hay algo que nunca se pone en ninguna lista. Pero si no cuento con Dios, ya puedo tener toda la ropa etiquetada hasta con el DNI que no me va a servir de mucho. Hoy me he tenido que recordar qué es lo importante, de dónde quiero que salgan las fuerzas este curso y qué es lo único que no quiero que falte en la mochila. Lo demás, sí… hay que asumirlo, sin Él soy un desastre, en Él todo lo puedo.