Este año tenemos objetivos claros en la familia. Nada peor que estar esperando las vacaciones de verano todo el año para luego sentir que no se han disfrutado, que hemos estado más pendientes de absurdeces que de disfrutar o que teníamos que haber hecho tal, o cual… Nada, nada..eso no puede pasar. Y como no hay mejor estrategia que una buena preparación (pensamiento hormiga) os prestamos nuestros trucos de cabecera para un verano 10.

Lo primero que vamos a hacer va a ser desterrar el castigo. Esto forma parte de los buenos hábitos que nos está inculcando la lectura del libro El cerebro del niño explicado para Padres, de Álvaro Bilbao, que por fin después de muchísimas recomendaciones ha llegado a mis manos y me está aleccionando y encantando a partes iguales. Super recomendable. No se vayan a creer que es una moda hippie. Está contrastado, en esta caso por neuropsicologos, que el castigo no es eficaz. No funciona, porque crea en el cerebro de nuestros hijos, una asociación que les dice que es necesario sentir culpa para alcanzar el perdón y por otro lado les define negativamente. Cuando les castigamos, implícitamente les decimos que son malos o vagos o egoístas y se les queda grabado para siempre como un rasgo de su autoconocimiento. Es mejor que nada, pero parece que hay mejores alternativas. Estas vacaciones vamos a mandar la fórmula del castigo al baúl de los recuerdos, cerrarlo con llave y vamos a proponer como alternativa, motivar buenas conductas y establecer consecuencias. Como en la vida real, si llegas tarde pierdes el autobus, si cenas lento te pierdes el principio del cuento. Ya les contaré que tal nos funciona.

Otro objetivo es acometer planes zero cost. Es una nueva tendencia que hemos derivado del low cost. En nuestro caso no son de bajo coste, son de cero coste. Porque estamos firmemente convencidos de que cuanto menos compremos, cuanto menos llevemos, cuanto menos materia exista a nuestro alrededor, mejor nos lo pasamos. Más agudizados nuestro ingenio, nos escuchamos más, nos queremos más y hasta sale el arcoiris. Probadlo.

Perder muuuucho el tiempo. Muy unido a esto, está la consigna de perder el tiempo todo lo que podamos. En los baños, en la comida, tirados en la cama, bajando a por el pan, esperando a que el lento de papá se termine de arreglar.. Uno sabe que está alcanzando este objetivo cuando tiene la sensación de que podría sacar el Monopoly después de cenar, echar una partida de 6 jugadores y acabarla antes de irse a la cama. Ahí lo dejo.

Regla 3×20. Esta es nueva de esta año. A  a ver que tal. Aparatos electrónicos (lease smartphone) 20 minutos, tres veces al día (mañana, tarde y noche) y luego olvidarse. Y en ese rato hay que gestionarse los WhatsApp, las llamadas, los mails e Instagram. En las comidas prohibido. Y de esta regla excluimos el uso del teléfono como cámara de fotos, porque si no nos quedamos sin las bonitas instantáneas familiares que quedarán para la posteridad.

No hacer la cama. Esto es uno de los grandes placeres de la vida. Y en verano es obligatorio y necesario. (aplicable a cunas también)

Estar a tope de VIP. Ya saben: Visión Interior Positiva. Esto lo vamos a explicar con un ejemplo práctico. Que estás viajando del extremo más meridional de España al más septentrional, con el coche cargado hasta los topes de maletas que te ha costado media tarde hacer y el aire acondicionado estropeado y al llegar al kilómetro 400 te das cuenta que te has dejado las únicas llaves de casa y tienes que volver. VIP, no pasa nada, así volvemos a parar en el bar de carretera con esa tortilla tan rica y que nos ha gustado tanto.  Que el avión se cancela y hay que pasar la noche en el aeropuerto. VIP, no pasa nada, así sabemos cómo se sintió Tom Hanks en La Terminal. Que tenías una excursión reservada a ver el amanecer en la cumbre de la montaña y la niebla no deja que veas ni los dedos de tus manos. VIP, no pasa nada, así es más romántico y ya tiene excusa para volver.

Dedicar tiempo a Dios en familia. Ojo que esta es clave. Cada día buscaremos un momento para ir a misa o agradecerle las cosas que nos regala o rezar por una intención especial. Y nos prepararemos para ello dejando que sea un momento buscado y planificado en el día.

Ver la saga completa de too fast too furious. Y esto….es una rareza familiar que nos la tienen que perdonar, pero es una tradición. Somos fans incondicionales de Dominic Toretto y su Dodge. Así que no perdonamos. Las 8 películas, una tras otra. Y quien diga que no es cine de calidad que venga y nos cuente.

¡Blessitos y a disfrutar del verano!!