Este es el segundo Adviento que el Señor me regala estando embarazada. Es un regalo porque puedes ponerte muy en sintonía con la Virgen María. O por lo menos, yo es lo que pido en este Adviento. Esperar como esperaba ella. El Padre Enrique decía el domingo “Cuando has vivido el Adviento intensamente, te comes al niño a besos en la Nochebuena”. Con la misma ilusión con la que se espera a un hijo, con la misma ilusión que se prepara su llegada, es así como pido esperar la llegada de Jesús esta Navidad.

advientoembarazada

 

 

  1. Sentir las pataditas. Con la misma ilusión que se sienten los movimientos y las patadas del bebé, así pido sentir a Jesús. Aun no ha nacido, pero ya está conmigo.
  2. Hablarle para que se sienta querido. Rezar para decirle a Dios que le quiero, que le espero, que sé que Él llega.
  3. Decoración del cuarto. La cuna, la bañera, el carrito, el maxi-cosi… ¡todo me dice que ya se acerca! Igual en mi casa: la corona y encender las velas, ir en familia, cada noche, a abrir el calendario de Adviento, leer nuestro mensaje y rezar juntos. (si aun no tienes calendario, ya estás tardando, ¡¡pincha aquí!!)
  4. Ir al médico y hacer las últimas ecos y análisis. Ponerme en buenas manos para disponer que el parto se de lo mejor posible. Igualmente me pondré en manos de mi querido cura, médico del alma, para que haga una revisión y que todo esté lo más ordenado posible en Navidad.
  5. Esperar la salida de cuentas. Nos dicen la fecha más probable de parto, pero… ¡nunca se sabe, verdad?! así es el Señor, no se sabe cuando te sorprenderá está Navidad, es muy ilusionante permanecer a la espera.
  6. El parto. Llegó por fin el momento. No hay mayor alegría que verle la carita a tu hij@. La Navidad también será una explosión de felicidad, nos lo comeremos a besos.